La verdad sobre robos en domicilios

Cuando se produce un robo, nos hacemos muchas conjeturas sobre como se ha podido producir, pero la realidad es muy sencilla
El temor a sufrir un robo es, para muchas personas, mayor que el riesgo que en realidad corren. Su percepción del riesgo potencial se ha visto probablemente influenciado por lo publicado en los diversos medios de comunicación.
Al evaluar la veracidad de las historias que pueda oír, considere siempre la fuente de la información, y las segundas intenciones que pueda haber. Por ejemplo, el propietario de una empresa de seguridad puede insistir en el incremento de denuncias por robos en domicilios, para hacer aumentar la demanda por sus productos; un político llamará la atención de los votantes sobre el alza de la delincuencia en apoyo de sus tesis sobre seguridad ciudadana.
También es importante ser consciente de que un aumento en el número de denuncias no tiene por que significar un aumento de la delincuencia; al contrario, puede indicar que las víctimas o testigos cada vez tienden a colaborar mas con la policía, lo que se traduce en una mayor posibilidad de capturar a los delincuentes.
Hay que tener presente, que un porcentaje muy alto de los robos producidos se puede prevenir, ya que son fruto de la oportunidad; el delincuente busca objetivos fáciles, por lo tanto hay que reducir el riesgo y para ello vamos hacer un ejercicio de reflexión utilizando sólo el sentido común.
Imagine que ha perdido la llave de su casa. Busque todos los puntos posibles y compruebe si podría entrar sin ella. No olvide las ventanas del piso superior que puedan ser accesibles desde una terraza, obra, etc. Aunque no le sea posible entrar sin causar ningún desperfecto, tal vez solo falta romper el cristal de una ventana, levantar el cerrojo y abrir la ventana para entrar. Si es capaz de encontrar una forma de entrar, dé por seguro que el delincuente también.
En las viviendas urbanas, el ladrón sabe que puede ser visto por un vecino por lo que el prototipo de robo suele ser el ocasional, pero en las zonas rurales las casa suelen estar aisladas por lo que el ladrón tiene menos posibilidades de ser descubierto mientras trata de forzar la puerta, en este caso prevalecen los robos premeditados.
Pero ¿cómo se produce un robo?; el delincuente pasea por la calle buscando señales que le delaten alguna casa desocupada y sin un sistema de alarma; busca una manera fácil de llegar a la parte trasera de la casa: un lugar sin verja, una ventana, etc., pero siempre lugares en los que no pueda ser observado por nadie. También le gustan los lugares en los que pueda ocultarse; mira a su alrededor para asegurarse de que nadie le ve, llama a la puerta, si aparece alguien, se disculpa y se va, si nadie responde intenta el acceso probando por puertas o ventanas. Si no es posible, toma un ladrillo o similar y rompe el cristal más cercano, quita el cerrojo, abre la ventana y entra. Una vez dentro busca una salida rápida y fácil, comprueba si se ha dejado un juego de llaves de la puerta, si no es así busca en todos los lugares donde se suelen guardar llaves y si no las encuentra tendrá que salir por donde ha entrado. Entonces comienza el robo, trabajando deprisa y sin preocuparse por el estado en que va dejando todo; busca dinero, joyas, cámaras fotográficas, radios, relojes de valor, adornos de plata o porcelana e incluso el televisor o el aparato de video, inspeccionando estanterías, armarios, cajones, mesas de trabajo y bolsillos de ropa; coloca todos los objetos robados en sus bolsillos o en una bolsa que pueda encontrar; rápidamente comprueba que nadie le ve, y escapa. Toda esta escena no dura mas de 10 minutos.
Esta es la secuencia del robo, por consiguiente, si adoptamos medidas para romper la misma, estaremos protegiendo nuestro patrimonio mas preciado.